

Una obsesión que tuvo Néstor Kircher durante los primemos meses de su gestión fue la de "recuperar el autoestima de los argentinos", se puede rastrear los discursos que dío entre el año 2003 y el 2005, es una frase que se repite. La soberanía y la autestima nacional van de la mano.
Poco más de 20 años después encontramos al país transitando un contexto de intervención económica y avanzada liberal en los ámbitos estatal, empresarial y cultural que afecta directamente la calidad de vida y el bienestar de los ciudadanos.
Por ello es que los espacios de discusión y puestas en común son de vital importancia para establecer acciones colectivas que permitan hacer frente a la intervención.
Este congreso, de una sola jornada, propone discutir concretamente la pérdida de soberanía en un sentido amplio. El objetivo es concientizar y promover prácticas soberanas que protejan y defiendan nuestro territorio, nuestra cultura, nuestra democracia y nuestras tradiciones más arraigadas, como por ejemplo, el derecho a una salud y educación pública, segura, gratuita y de calidad.
La pérdida de soberanía es directamente proporcional a la pérdida de autoestima nacional. Un pueblo que resigna su soberanía es un pueblo con baja autoestima. Por ello, a través del estudio y la discusión de nuestro territorio, nuestras capacidades y nuestra historia, buscamos fortalecer la comprensión de nuestra identidad. Valorar lo que tenemos y lo que hemos logrado como nación y como pueblo es clave para mejorar nuestra autoestima nacional, pues no se puede proteger lo que no se quiere, ni se puede querer lo que no se conoce.
Como resultado de las ponencias, se editará una publicación que servirá de documento de divulgación, con el fin de ampliar el público y, sobre todo, para dejar un registro como diagnóstico de época: ya que el congreso concentra la capacidad de reunir miradas, compartir estrategias y servir de documento para el diseño de un programa de políticas públicas o plan de gobierno.
Es deseo de este proyecto que en los próximos años se realicen más ediciones del Congreso de Soberanía y autoestima nacional para seguir discutiendo el lugar de la soberanía en la vida de las personas.
La pérdida de soberanía es directamente proporcional a la pérdida de autoestima nacional. Un pueblo que resigna su soberanía es un pueblo con baja autoestima. Por ello, a través del estudio y la discusión de nuestro territorio, nuestras capacidades y nuestra historia, buscamos fortalecer la comprensión de nuestra identidad. Valorar lo que tenemos y lo que hemos logrado como nación y como pueblo es clave para mejorar nuestra autoestima nacional, pues no se puede proteger lo que no se quiere, ni se puede querer lo que no se conoce.
Como resultado de las ponencias, se editará una publicación que servirá de documento de divulgación, con el fin de ampliar el público y, sobre todo, para dejar un registro como diagnóstico de época: ya que el congreso concentra la capacidad de reunir miradas, compartir estrategias y servir de documento para el diseño de un programa de políticas públicas o plan de gobierno.
Es deseo de este proyecto que en los próximos años se realicen más ediciones del Congreso de Soberanía y autoestima nacional para seguir discutiendo el lugar de la soberanía en la vida de las personas.
Una obsesión que tuvo Néstor Kircher durante los primemos meses de su gestión fue la de "recuperar el autoestima de los argentinos", se puede rastrear los discursos que dío entre el año 2003 y el 2005, es una frase que se repite. La soberanía y la autestima nacional van de la mano.
Poco más de 20 años después encontramos al país transitando un contexto de intervención económica y avanzada liberal en los ámbitos estatal, empresarial y cultural que afecta directamente la calidad de vida y el bienestar de los ciudadanos.
Por ello es que los espacios de discusión y puestas en común son de vital importancia para establecer acciones colectivas que permitan hacer frente a la intervención.
Este congreso, de una sola jornada, propone discutir concretamente la pérdida de soberanía en un sentido amplio. El objetivo es concientizar y promover prácticas soberanas que protejan y defiendan nuestro territorio, nuestra cultura, nuestra democracia y nuestras tradiciones más arraigadas, como por ejemplo, el derecho a una salud y educación pública, segura, gratuita y de calidad.